Posts Tagged ‘Poema de melancolía’

Huellas

 

Huellas

 

 

 

Huellas

 

 

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Estrechamos la razón con la locura,

caminamos distancias de extremo a extremo,

las noches más oscuras mostraron su luna,

los días más soleados su lluvia en el tiempo,

aun así se vació la vida como una copa,

esparciendo fulgor, sombra, voz y silencio.

Construimos un mundo, fijamos las huellas,

y vivimos el amor en la cumbre más alta,

mientras bajaba cada peldaño hasta el suelo,

pero volamos sin alas y alcanzamos espacios,

entretanto las horas cargaban la historia,

para recordar las cosas del ayer viajero,

los pequeños detalles que conocieron la dicha

en el paso cotidiano del común trayecto.

Otras horas entre las ideas de la mente guardadas

crearon posibles contigo en secreto,

donde ambos con latidos de reiterada nostalgia

fuimos estatismo de amor con sentir inquieto,

reviviendo a los instantes como rocas pesadas

que traspasaban mañanas en vuelo,

rodantes por las noches de ausencias

hasta hacer pedazos grises a los sueños,

y romper el ligero presente con grietas,

que por estar abiertas ya no saben de olvidos.

 

 

 

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A veces te encuentro

 

A veces te encuentro

 

 

 

A veces te encuentro

 

 

 

 

A veces te encuentro,

en el núcleo de la historia,

propulsando alas de recuerdos en agonía

hacia el perfil impasible del tiempo,

al ver que exhala la minúscula fragancia

de los sueños de viento en retirada.

O en la frontera del olvido, detenido,

ante su reclamo de seguir,

batallando pasado contra futuro,

ante ese paso que cruzaría el final

de una ruta que no vuelve a nacer.

 

 

A veces te encuentro,

viandante en el raíl del sentimiento,

buscando el rastro de los latidos

en las huellas secas de la sangre,

tras alguna partícula de amor

que se aferre como raíz a la vida,

para ser rescatada

como última esperanza.

 

 

A veces te encuentro,

tendido en paisajes de ausencias,

sobre las sombras de la distancia

y retrocediendo los calendarios

que cargan las visiones de la mirada,

para tratar de restaurar el ayer

como si pudieras reventar sus luces,

absorber extáticos silencios,

gestar rosas y aquellas gotas de rocío,

solo para colocarlas en mis ojos

y a través de ellas rodar y existir.

A veces te encuentro…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La imagen del espejo

 

La imagen del espejo

 

 

 

La imagen del espejo

 

 

BLUE

 

 

Allí te veo imagen mía en el espejo,

tan yo misma y tan otra al mismo tiempo,

erguida, quién diría que eres mi reflejo

si el muro de mi fuerza

no resiste y tambaleo.

Desde afuera contemplo

sin remedio tu fachada,

tu espuria sonrisa en la cuita de mis labios;

sedosa curva que sabe abrirse

en la sima de mi boca,

aunque esta silueta desde adentro resbale en llanto.

Y cuánta superficie de cristal hacia la vista,

proyectando gestos de intangible lozanía,

allí tu piel acentuando las caricias de los años,

esta, soterrando en adornos los envites de la vida.

Y tu mirada abocando aún el viso de la aurora,

la mía, al fondo arrastrando lluvias

grises que avecinan,

las que empaparán a este cuerpo

de perfiles ya nublados,

aunque el mimo de la luz arrime cada día.

Más somos tan iguales y tan distintas

que pudieras ser verdad y yo mentira,

pues cuánta mascarada habrá en lo cierto

que hasta yo misma sin pensar, creería

que no cargas este todo de mí que va muriendo

en el diario de un reloj que sabe mis heridas;

huellas de tarquín que el alma

remarca por doquiera,

mas ni un rastro de su dolor desnudo

en el paisaje que suspendes y contrastas

con la devastadora tormenta de mis venas,

la que suele desahogarse

al exterior muy a menudo,

aunque tú, imagen mía,

en el espejo evapores su marea.

 

 

BLUE

 

 

 

 

 

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